RESEÑA. Pedro, el libro de Mávila Huertas (Por Giuliana Catari)

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(Imagen tomada de La República)

“…Después de tiempo… pues nos solíamos ver/ Noches traviesas bajo la escalera/ Éramos perversos, nos sentíamos bien/ Ahora el asunto es refrescar/ Todas aquellas cosas sin ser muy brutal/ Cogí su bella mano y la empecé a besar” Y es que sucede así con las canciones de la banda Arena Hash; son un cúmulo de emociones exorbitantes que dejaron huella no solo en la discografía peruana, sino en la memoria de muchos adolescentes durante los años ochenta.

Sin embargo, no fue fácil la inserción de una de las bandas más exitosas en la historia del rock peruano, la cual fue liderada por Pedro Suárez-Vértiz como voz y guitarra, Patricio Suárez Vértiz en el bajo, Christian Meier en los teclados y Arturo Pomar Jr. en la batería. Las historias de cuatro adolescentes, cuyas inquietudes musicales se entretejían entre la vida de la escuela secundaria y el deseo de crear un estilo propio, conllevaron a la formación de una banda que posteriormente saltó a la fama, y finalmente a su disolución.

En ese sentido, el libro Pedro, (Grijalbo Ed, 2017) de la periodista Mávila Huertas, que fue presentado hace pocas semanas en la sala Blanca Varela de la Feria Internacional del Libro de Lima (FIL), revela el espíritu genuino y espontáneo de PSV por la música, así como el nacimiento del grupo Arena Hash, su contexto y la verdad sobre el final de dicha banda. El libro se divide en cuatro partes: “El niño”, “La banda”, “El boom” y “Miami o la tierra prometida”; y está acompañado de fotografías de la infancia y adolescencia de Pedro Suárez-Vértiz, así como de los inicios de la banda, su progreso y transición entre Lima y Miami. La primera parte del texto, resalta el lazo inseparable de los hermanos Pedro y Patricio Suárez-Vértiz durante la infancia, al punto de que este último no permitía que ninguna profesora lo llevase al baño, salvo Pedro. Se conocían y entendían perfectamente. Sin embargo, la personalidad de ambos era distinta, pues Pedro era más responsable y protector con su hermano, mientras que Patricio era más extrovertido y rebelde. Otro punto interesante es que la vena creativa de los hermanos Suárez-Vértiz estriba en la figura paterna, ya que este era escultor y de espíritu libre: “De mi padre heredé el ingenio y la creatividad, y de mi madre aprendí la noción de decencia”, dice PSV. La primera banda que formó Pedro junto a sus amigos fue Paranoia, la cual tocaba en la kermés del colegio María Reyna.

La segunda parte, refiere el origen del nombre de la banda, cuya denominación se le atribuye a Alex Kornhuber,  el primer guitarrista y  a Pedro, donde el primero era tablista y le gustaba jugar con la idea de la arena y hashish, por el mito de que lo consumían los integrantes. La banda solía identificarse  con canciones de The Beatles y Los Rolling Tones y cuando se consolidó, no imaginaban el punto de fama al que habían llegado. Sus primeros discos pasaron por la radio La Doble Nueve,  Studio 92 hasta la productora CBS. La visión del productor Manuel Garrido-Lecca fue importante para el grupo – en tanto “el plan era que el grupo rompiese es quemas en la radio antes de tocar en vivo”. La banda salió del studio con cuatro canciones, cuya favorita fue “Kangrejo”, luego vinieron “Stress”,  “Cuando la cama me da vueltas” “Y es que sucede así”, cuyo éxito la permitió consolidarse entre los primeros lugares de las radios.

Sin embargo, en medio de este boom, ocurrió la muerte del padre de Pedro, cuyo entierro coincidió con el día que tocaron por primera vez en público. Finalmente en “Miami o la tierra prometida”, se revela la realidad de un mundo más austero al que la banda pretendía conquistar. La burbuja estaba en Lima, la realidad en Miami, pues los integrantes tuvieron que lidiar con actividades muy triviales que no tenían que ver con la música para así sobrevivir. En medio de este impulso por la fama, cada miembro tenía una idea distinta para su tercer disco. ´”Arturo quería algo vanguardista pero fresco, Patricio navegaba en su onda disco, Christian tampoco se sentía conforme con las nuevas canciones y Pedro empezó a componer canciones por su cuenta”. Así, el liderazgo de Pedro por un ritmo más personal, el embarazo de su esposa Cynthia, y la divergencia de los demás por la música, fue el acabose del grupo, que sin embargo dio origen al brillo musical de Pedro.

Sin duda, el libro ofrece valiosas aportaciones para entender y conocer más sobre la evolución de esta banda, que más allá de la discrepancia de cada miembro, cada uno aportaba al grupo de la mejor manera. Parafraseando al título del primer disco de Pedro: No existen técnicas para olvidar las canciones de Arena Hash, ni el aporte de una de las mejores  bandas al rock peruano.

Giuliana Catari Pancca (arequipeña, 29 años). Crítica literaria. Estudió Literatura y Lingüística en la UNSA, sigue la Maestría en Literatura Hispanoamericana  por la Pontificia Universidad Católica del Perú  (PUCP) y el Diplomado en Gestión Cultural por la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM). Actualmente es Bibliotecólogo del Instituto de Ingenieros de Minas y colabora en diversos medios de difusión cultural.