OPINIÓN. Suicidios a temprana edad (Por Johan Cano Valencia)

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(Imagen tomada de Internet)

La semana pasada, en la ciudad blanca, dos señoritas de 18 y 16 años intentaron suicidarse. Movidas por la pena y la depresión se situaron en dos puentes de Arequipa y trataron de arrojarse desde lo alto. La noticia transcurrió a las redes sociales y las críticas hacia ambas féminas no se hicieron esperar. Desde su teclado en casa, varias personas cuestionaron el hecho. Según los cibernautas se debería a un tema de inmadurez, inestabilidad emocional y falta de soporte hacia los problemas de la vida.

Todas las acusaciones son para ellas y resultan de calificativos sobre los errores de ambas mujeres. Se singulariza la situación y se las responsabiliza de forma directa, sin saber las posibles causas o motivos que pudieron llevarlas a esta decisión. Se echa la culpa de lejos y no se hace un mea culpa. Las criticamos, pero no vemos que posible responsabilidad social podemos tener todos. No se piensa en lo terrible que debe estar nuestra sociedad para poder empujar a dos chicas jóvenes a intentar quitarse la vida. No pensamos en la culpa directa o indirecta que todos podemos tener.

Y es que si volteamos a ver nuestra ciudad, se hace notorio que no todo es “color de rosa”. Violencia, inseguridad, contaminación y salvajismo son los principales rasgos que caracterizan a nuestras calles. Todo frente a los ojos de todo el mundo y con la mayor de las indiferencias de la gente. La misma con que se acusa por las redes sociales.

Cada vez nos deshumanizamos más y nos convertimos en seres mucho más egoístas. No nos interesa lo que pase con el resto. Nos centramos en trabajar y producir, sin preocuparnos por el bienestar de la familia o de nuestra ciudad. Sumidos en la rutina, dejamos de cuestionarnos como personas qué es lo más importante para nosotros y si lo que hacemos contribuye realmente a vivir mejor.

Que dos muchachas de tan corta edad hayan intentado matarse, pone en evidencia nuestros errores como grupo social. Frente a esta situación, queda preguntarse ¿qué nos deparará el tiempo? Si continuamos sin hacer conciencia sobre el tema, seguiremos en una ceguera social que jamás nos permitirá salir del subdesarrollo en que actualmente nos encontramos.

Ojalá estos dos terribles sucesos nos sirvan para pensar al respecto y podamos refrenar la situación. Hoy son dos intentos de suicidio, mañana se concretarán y pasado quizás sean muchos más los menores de edad los que intenten quitarse la vida. Antes de juzgar a los demás, juzgue primero sus actos.

Artículo escrito por Johan Cano Valencia, licenciado en Literatura y Lingüística, editor de la sección de cultura de HBA, columnista y colaborador de varios diarios de Arequipa, y profesor de secundaria.