OPINIÓN: ¿Legalizar la marihuana? (Por Johan Cano Valencia)

0
261
(Imagen tomada de Internet)

En los últimos días la polémica por la legalización de la marihuana con fines medicinales se encendió. A raíz de un proyecto de ley presentado por el Ejecutivo, la discusión volvió a girar en torno a esta conocida planta y sus propiedades. Por un lado, hay quienes defienden sus cualidades curativas y quienes la señalan como un agente que solo sirve para deteriorar el cuerpo.

Y es que son muchos los temores que giran en torno a este tema. Se trata de un tema tabú que genera inseguridad en la población, que siente que esta droga podría aumentar la violencia y la delincuencia en nuestro país. Lo que nos asusta de la marihuana es el descontrol que esta  genera en quienes la consume. Se piensa que se trata de una droga tan potente que puede convertir a la gente en agresiva, generar una adicción desesperante o que es la puerta al consumo de muchas otras drogas todavía más fuertes.

No obstante, en el fondo de los argumentos anteriores hay algo en común: se culpabiliza a la planta y no a las personas. No se entiende que somos los seres humanos los que tenemos que asumir la responsabilidad de nuestros actos. Este es el problema de fondo con el tema de la legalización. Quienes piensan que no debe legalizarse, ni siquiera con fines medicinales, temen que algunas personas utilicen este pretexto (o legalidad) para poder hacer un uso irresponsable de la marihuana. Temen que la ley no pueda ser lo suficientemente clara y que permita la filtración de gente que se aprovecha de las fallas del sistema para hacer de las suyas.

El problema no es la ley, ni su aplicación. Menos que se legalice con fines medicinales o no. Lo que debe llamarnos más la atención es qué tan capacitados estamos para ser personas que actúan dentro de la racionalidad y la responsabilidad. Debemos reflexionar sobre los valores que ponemos en práctica, sobre el desarrollo cultural que hemos alcanzado como sociedad, sobre nuestra aptitud para hacer las cosas de forma correcta.

En este sentido, nos falta bastante. Mientras sigamos viviendo con la ley de “pepe, el vivo”, mientras no superemos la “viveza criolla”, no mejoraremos como sociedad y no lograremos el desarrollo que tanto anhelamos. Ser un país desarrollado no es solo una cuestión económica, sino también una cuestión de desarrollo social.

Legalizar la marihuana con fines medicinales podría ser un primer paso importante y una prueba para ver qué tanto hemos crecido como ciudadanos y ver qué tanto nos falta todavía por mejorar.