OPINIÓN. Adiós, PPK (Por Johan Cano Valencia)

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En los últimos días, en el Congreso de la República, la discusión ha girado entorno de la vacancia del presidente. La posibilidad de destituir a Kucsynski ha sorprendido a todos. Todo empezó cuando la bancada fujimorista lo acusaba de haber tenido vínculos con Odebrecht. Luego, como caídos del cielo, llegaron algunos documentos que lo vinculaban a la empresa brasileña durante su ejercicio como Ministro en el pasado gobierno de Toledo. Sin esperarlo quizás, la bancada naranja obtuvo la posibilidad de acusar al mandatario por “incapacidad moral” para sacarlo del poder.

La reacción de Pedro Pablo tampoco fue la mejor. Frente a las acusaciones, quizás confiado en el poder de su cargo, eligió quedarse en silencio y evitar asistir a la Comisión Lava Jato del Congreso. Acusándola de ser un circo, se defendió través de simples documentos a modo de respuesta. Pronto las dudas crecieron y, con la llegada de los nuevos indicios y gracias a su inacción, todas las bancadas empezaron a exigir su vacancia. Lo que causó que ya ni la población confiara en él.

Frente a las acusaciones fujimoristas, la respuesta de los congresistas oficialistas también fue tibia. Ninguno dijo creer en la inocencia del presidente y la mayoría se limitó a pedir un “debido proceso de vacancia”, que lo que buscaba era darle tiempo y oportunidad al presidente para defenderse de las acusaciones.

Lo que no pensaron es que ese “debido proceso” no existe. La vacancia no requiere de un juicio contra el mandatario y menos de una investigación. Lo único que estipula la constitución es que, apenas iniciado el proceso, se le dará una hora al mandatario para que procure esclarecer las acusaciones en su contra y que, finalizada esta, se procederá a la votación congresal que decidirá si se lo retira del cargo o no.

Como están las cosas, la salida del Kuzcynski es evidente. La cita para el proceso de vacancia ya está programada para el próximo día jueves 21. Lo más probable es que, diga lo que diga el presidente durante la única hora que tendrá para defenderse, la oposición votará para sacarlo del cargo a toda costa.

Resulta casi imposible que PPK pueda salvarse de esta. La única opción que le quedaría podría ser “disolver el congreso”. No obstante, de acuerdo al proceder tímido que ha mostrado, lo más probable es que pase las fiestas navideñas solo en su casa y sin tender ningún cargo oficial. No queda más que decir que “Adiós, PPK”.