CULTURA. Mariátegui: perspectiva de la aventura (Por Johan Cano Valencia)

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(imagen tomada de internet)

Esta semana llegó a mi manos un libro que me llamó mucho la atención, me estoy refiriendo a “Mariátegui: perspectiva de la aventura” de Juan Carlos Valdivia Cano. Se trata de una segunda edición, realizada por la editorial arequipeña Quimera, que aborda nuevamente la obra del Amauta. En las siguientes líneas procuraremos hacer unos breves apuntes sobre este texto.

Con 129 páginas y un lenguaje claro y directo, el libro revisa la obra del fundador del Partido Socialista Peruano. Valdivia Cano se deshace de las etiquetas comunes y de los estereotipos en los que ha caído la obra del Amauta y nos regala su visión de una de las mentes peruanas más brillantes del siglo XX.

Atrás quedan ya los prejuicios políticos y el reduccionismo ideológico en que algunos han metido a la obra del gran pensador moqueguano. Por fin se termina la tiranía del simplismo en el que se ha encasillado a sus trabajos: “La obra de Mariátegui no solo es múltiple y heterogénea, [sino que ofrece] la posibilidad siempre a sus lectores: descubrir, madurar, enriquecer su propia perspectiva y sus propios temas, construir un pensamiento autónomo” (p. 30).

Desde el prólogo, el libro proclama su libertad y autonomía ideológica, y lamenta el dogmatismo escolástico en el que lamentablemente cayeron los textos mariateguistas: “La concepción del marxismo de Mariátegui  es opuesta e incompatible con el marxismo-leninismo senderista, moscovita o pekinés peruano setentero” (p. 24).

(En la imagen Juan Carlos Valdivia Cano)

A Valdivia Cano no le tiembla la mano e incluso lanza algunas críticas sobre los partidos políticos de izquierda peruanos: “Los compañeros que leían, solo leían Pekín informa, algo del ¿Qué hacer? de Lenin, los folletos de Martha Harnecker, Ideología y política de Mariátegui y no mucho más […] me costaba aceptar el evidente desprecio por las lecturas que no eran estrictamente indispensables para desarrollar el programa revolucionario”.

Más adelante también definirá al marxismo como “una ideología para desideologizar, un ismo que hiere de muerte a todos los ismos, un paternalismo que invita al parricidio”. Así entonces la más grande enseñanza de Mariátegui es la búsqueda de la “autonomía política y espiritual”.

Con tan solo seis artículos que poseen un claro espíritu renovador, este libro nos muestra cómo los prejuicios pueden enceguecer nuestra capacidad de apertura a las ideas.  Esperemos que el estigma que se ha generado sobre la figura de Mariátegui no aleje a los lectores de la posibilidad de leer su obra desde un punto de vista enriquecedor. Altamente recomendable.

 

Artículo escrito por Johan Cano Valencia, licenciado en Literatura y Lingüística, colaborar de la sección cultura de HBA, columnista de algunos diarios de Arequipa y profesor de secundaria.