CULTURA. La vida de Freud (Por Fernando Taco Mendoza)

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Un día como hoy, 23 de setiembre, hace 78 años, cerró los ojos para siempre el padre del psicoanálisis. Sigmund Freud era su nombre y con su trabajo revolucionó la manera de entender la mente.
Sigismund Schlomo Freud nació el 6 de mayo de 1856 en Příbor, República Checa, sin embargo, a los cuatro años se trasladó con su progenitores a Viena. Fue el mayor de cinco hermanos, hijo de judíos, educado sin religión y el consentido de la familia.
Esto último se corrobora debido a que, en una ocasión, una de sus hermanas comenzó a tocar el piano de la sala, Sigmund se quejó, indicó que le molestaba el ruido, que no lo dejaba concentrarse en el estudio. Sus padres retiraron el piano de inmediato y para siempre.
Al “niño dorado”, como lo llamaba su madre, nadie lo podía molestar. Se había ganado esta preferencia a base de esfuerzo, pues era él quien sacaba las mejores notas en el colegio, leía a Shakespeare en inglés y hablaba, a los 12 años, seis idiomas.
Cuando Sigmund es adolescente su padre le cuenta que, mientras caminaba por la calle, un hombre se le acercó, le gritó: “judío, baja de la acera y quítate el sombrero”. Sigmund entonces le pregunta, asustado, qué hizo. Su padre le responde: “bajé de la acera, me saqué el sombrero y seguí caminando”. En ese momento Sigmund se jura que jamás permitirá que alguien lo maltrate.
A los diecisiete años Freud ingresa a la Universidad de Viena como estudiante de medicina y se gradúa a los veinticinco. Ya como investigador empieza a recomendar el uso de la cocaína como estimulante y analgésico sin saber de sus consecuencias adictivas.
A los treinta, se casa con la médica Martha Bernays y juntos abren una clínica especializada en desórdenes nerviosos. En los diez años siguientes al matrimonio, la pareja tiene seis hijos (tres niños y tres niñas).
Entre 1880 y 1882 Josef Breuer, médico y amigo de Freud, trató un caso de histeria. Le habló a Sigmund de cómo los síntomas de la paciente desaparecían cuando ella misma encontraba el origen del problema. Freud entonces inicia el trabajo que lo llevaría a la fama y, poco a poco, empieza a acuñar términos como “inconsciente”, “ello”, “superyo”, “yo”, etc.
Sigmund Freud muere a los ochenta y tres años, víctima de un cáncer de paladar que lo persiguió durante mucho tiempo a causa de su adicción al tabaco. El padre del psicoanálisis dejó tras su muerte una serie de investigaciones y aportes que son respaldados por miles de lectores de sus obras. Sin duda, uno de los hombres más influyentes de la historia.